Grabé mi primer video en 2015. Era un video en el que explicaba los requisitos de aportes para obtener el retiro por invalidez, porque me daba mucha bronca atender clientes que habían perdido la regularidad de aportes y ANSES les rechazaba el beneficio.
En 2015 y 2016, me interesaba subir videos a YouTube pero, por falta de tiempo, de organización, subía uno muy de vez en cuando. Tardaba un montón de tiempo en editar, en grabar (tenía que mover muebles de lugar, etc).
En Marzo de 2020 quise empezar seriamente el canal, contraté a una persona que vino a grabarme a la oficina que tenía en esa época, grabamos tres videos y a la semana empezó la cuarentena.
Durante ese primer año de encierro, subí un par de videos más, pero no lograba organizarme.
En enero de 2021, como cada año, anoté mis objetivos y me dije a mi misma: este año, voy a subir un video por semana, fijo, como rutina. El objetivo: armar una “videoteca” de Derecho Previsional, orientada a los futuros y actuales jubilados, para que conozcan sus derechos.
Y así empecé. Los primeros videos tenían muy poquitas vistas, pero gracias a la pandemia, como estaba encerrada en casa, tenía tiempo para grabar y editar. Me acuerdo que hubo una semana que no pude subir videos, porque la computadora que usaba en esa época, no tenia la potencia para seguir renderizando y le empezó a salir humo de la CPU. La tuve que llevar a arreglar y me sentí re triste por no subir un video esa semana.
Y así continué, aunque a veces recibía solo dos comentarios por video. Pero mi objetivo estaba en el horizonte.
Veo los videos viejos y encuentro miles de errores (no mirar directo a la cámara, etc). Pero semana a semana, video a video, fui aprendiendo. Algo que, en estos tiempos de inmediatez, de Tik Tok, no ocurre. La gente quiere hacer algo una o dos veces y tener el resultado grandioso. Si no lo tienen, abandonan.
Creo firmemente que en la vida, lo que marca la diferencia, son dos cosas:
-la perseverancia,
-las ganas de mejorar un poquito cada día.
El esfuerzo sostenido y con mejora constante, es lo que genera, luego de un tiempo, los grandes resultados.
En esos primeros videos, tardaba mucho en grabar porque me equivocaba, me trababa, etc.
Hoy grabo videos de 10, 15 minutos, de un tirón, frente a otras personas -operadores de streaming- y hace 4 años me trababa hablando sola.
En estos años, en este recorrido de más de 700 videos, fui viviendo un montón de experiencias “desconocidas” para la gente que no está en Youtube.
Lo positivo: conocí a muchas personas, me hice amiga de otros creadores de contenidos, aprendí muchísimo -ya que sólo pensar el guión de 787 videos, el título, buscar información, noticias, armar placas, te lleva a especializarte muchísimo-.
Esto además me motivó a escribir dos libros, en 2021, también con la finalidad de empoderar a la gente. Me llenó de orgullo cuando una señora de Jujuy me contó en una videollamada que fue a la ANSES con mi libro a decirles que ella quería que le den el PRPA y ahí se dio cuenta que le habían computado menos años de aportes.
También pude fundar la Academia Previsional, con el objetivo de formar abogados previsionalistas combativos, que cuestionan el statu quo, que discuten los requerimientos absurdos y que ya están logrando fallos novedosos. Me conmueve cuando cuentan sus casos, porque me siento reflejada en lo que les pasa y en sus ganas de cambiar el sistema.
Esta experiencia también tuvo “momentos fuertes”, que formaron parte del camino: haters, amenazas, críticas de aquellos a los que no les “conviene” que la gente acceda a la información y conozca sus derechos.
2023 fue un año particularmente estresante, ya que, en plena campaña electoral, tomé la decisión de no callarme la boca y decir lo que iba a pasar a los jubilados si ganaba el actual Gobierno. En ese momento recibí un tremendo ataque de trolls, algo que sólo entiende el que lo pasa. Pero mantuve mi convicción, ya que sé que hay personas que nacemos con una misión y la mía es decir lo que pasa. Nunca me pude callar ante la injusticia.
También, debo decirlo, en estos años tuve un exceso de trabajo, que me llevó varias veces a estar al borde del colapso -con problemas cervicales, mareos, tos crónica, aumentar 17 kilos por no poder organizarme y hacer una vida sana.
Sufrí algunas traiciones que no vale la pena recordar.
Pero también tuve personas que siempre me están acompañando, como mi mamá -que la pasó muy mal en estos últimos años por problemas de salud, pero siempre está ahí-.
Hoy, después de estos cuatro años y medio, volcados en estos 787 videos, me siento feliz porque encontré otro aspecto de mi vocación: además de defender a las personas en su caso en particular, me gusta ayudar de manera general, a que la gente conozca sus derechos. Me genera la sensación de que puedo ayudar un poco más a mejorar las cosas.
El abogado litigante, en general, está muy solo en la profesión y lucha contra una burocracia que termina quemándole la cabeza. El canal de Youtube me dio la posibilidad de encarar una lucha más abarcativa y sentir que encontré mi forma de ayudar a “mejorar el mundo”.
Gracias a todos los jubilados, trabajadores, abogados, alumnos y amigos que conocí en todo este camino. Este es sólo el comienzo!!!! Vamos por mucho más!!!!